Imagine un pez, Josemaría Camacho.

Editorial Foc

Imagine un pez, es un conjunto de relatos breves con un punto en común: la metaficción como elemento vertebrador de los textos. El lector no olvida en ningún momento que está ante un texto de ficción, las fronteras entre ésta y la realidad se desdibujan y la referencia al propio texto se convierte en una constante.

«Usted, narrador», el relato que abre el libro, obliga al lector a preguntarse quién controla el texto, es más, quién ejerce el poder sobre quién: el escritor sobre el lector o al revés y «Manuscrito rechazado» se detiene a analizar la construcción de un texto, las licencias que escapan a lo canónico y a lo establecido, la posibilidad de narrar de otro modo.

Entre los relatos más atrayentes, se encuentra «Los huéspedes». Habitantes de una muy particular casa, su existencia siempre depende de otro, un otro que decide su destino. Los huéspedes habitan un universo ficcional, pero tan real para su creador y tan necesario como respirar. No desvelemos más, que sea el lector quien descubra las identidades de esos seres y de su demiurgo.

Inquietante y trágico, «Vera, quizás» narra la posibilidad de advertir lo terrible, por increíble que parezca. Precede al entretenido «Devolver al remitente» que cuenta la historia de un escritor que se se envía cartas y postales a sí mismo para poder coincidir con la cartera, un relato donde la ficción acaba por convertirse en realidad y el escritor/narrador se ve superado por los acontecimientos.

Los seres híbridos, las mezclas imposibles, lo grotesco tienen su espacio en «Antología de la incomodidad existencial», que se ocupa de reflexionar sobre aquello que se nos ocultó, los resultados de la experimentación que dieron seres difíciles de definir y que arrastran una existencia incómoda y triste.

Volvemos a sonreír con «El retrato ha hablado», donde el narrador nos relata la increíble experiencia que ha vivido mientras leía una novela. Asistimos al asombro de este lector que, leyendo el libro, traspasa las fronteras de la relación escritor/lector, participando entre divertido e incrédulo de este juego entre ambos que se escapa a toda lógica.

«El último gran paisajista mexicano» es una sencilla historia de cómo un equívoco puede convertirse en la particular venganza de un pueblo hacia un artista.

De  los tres relatos finales destaca «Plaza Dealey», que nos obliga a echar la vista atrás hasta noviembre de 1963 y conocer la historia de Greer, el chofer que conducía mientras Kennedy fue asesinado. Su vida prácticamente reducida al ostracismo después del magnicidio y su triste final obligan a reflexionar sobre el papel que el azar y la coincidencia juegan en la vida.

«Detrás de de los párpados», un relato sobre el miedo infantil e «Inestable relato de terror» giran, sin dejar de apelar al lector en ningún momento, en torno al suspense y a la construcción de éste, pero esto no impide la sorpresa final.

Imagine un pez es el primer libro de Josemaría Camacho (Ciudad de México, 1979) que colabora en diversas revistas literarias y culturales de su país, donde trabaja en televisión. Este conjunto de relatos muestra, además del marcado interés por la metaficción y lo autorreferencial, una gran diversidad en las historias narradas. Un libro interesante.