56 años después del estreno de la película original, nos encontramos ante un remake, (una de esas acciones que realizan algunos estudios, ante la falta de ideas y quizás, pensar que así invierten bien el dinero) de algo que en su momento funcionó.

En mi modesta opinión, los remakes son apuestas muy arriesgadas; más si se atreven a tocar según qué joyas cinematográficas, y que, por ende, suelen terminar en fracasos. Pero, como en todo, en este film tenemos una excepción.

El sub-género Western, que está dentro del género de aventuras, muy explotado en la década de los sesenta, ahora nos da pequeños films que intentan hacerlo un poco más talentoso y así intentar quitar ese lastre de tanta producción en serie que vivió en su día.

Y no es que diga que en en la época “dorada” de los westerns se hicieran películas malas, justamente el ejemplo de “Los 7 magníficos” de John Sturges, era un buen film y en eso radica el mérito de ésta última; saber hacer un remake de una buena película.

La historia nuevamente nos pone en la situación de un pueblo, el cual necesita la ayuda externa para poder hacer frente a una amenaza. No hace falta recordar, o quizás sí, que el film “original” en el que se basó el autor en realidad no se trataba de una historia del oeste, sino de una de samuráis: “Los siete samuráis” de Akira Kurosawa estrenada en 1954, nos narra la misma situación en un Japón feudal.

Sin querer entrar más allá de la trama y sin caer en los tan temidos “spoilers” (aunque al tratarse de un remake de una película de más de 50 años, es extraño no conocer el argumento) la situación vivida en una población, llevará al pueblo a contratar a 7 pistoleros para luchar junto a ellos y hacer frente a la amenaza que les acecha.

La interpretación de los protagonistas le da el empaque a la película que era necesario.

7magnificosreparto

Haley Bennett (Emma Cullen) tiene el sufrido papel de lugareña que ha de luchar por sus tierras, y hace un buen papel creíble.

Dezen Washington (Chisolm) es quien lleva todo el peso del film, como protagonista y líder del grupo.

Chris Pratt (Josh Faraday), se lleva todo el humor del film. Con sus habilidades y sus frases burlonas da esa velocidad y gracia al conjunto de la trama.

Ethan Hawke (Goodnight) tiene el contrapunto de unión con el pasado del protagonista, y nos dá pequeños trazos de profundidad del personaje.

Lee Byung Hun (Billy Rocks), aporta un toque distinto y quizás un pequeño homenaje a Kurosawa.

Manuel García Rulfo (Vasquez) es otro cliché de un personaje que debería constar en el western, y su papel de mejicano, parece hasta necesario a lo largo del film, pero no es el único.

El clásico trampero Vincent D’Onofrio(Jack Horne), quien con su estrambótica actitud, consigue empatizar con el espectador inmediatamente.
Martin Sensmeier (Red Harvest), aporta el salvajismo cheyén al grupo.

Variopinto grupo con habilidades muy concretas, sirven para hacer frente a un Peter Sarsgaard (Bartholomew Bogue) que quizás, sea a mi parecer, un villano de interpretación algo floja, pero convincente en conjunto.

Así pues, el film se hace entretenido, tiene un buen ritmo, buena fotografía y cuida los detalles; los personajes son mucho más actuales y los toques de humor crean una combinación ideal para volver a disfrutar de un western sin sentirlo tan arraigado a los tiempos de antaño.