Navegantes del tiempo, Sjón

Traducción: Enrique Bernárdez

Como lector, uno siempre tiene huecos por cubrir, lecturas y autores pendientes que se van añadiendo a la lista, siempre en aumento, de textos que amplíen nuestro bagaje en el universo literario. En este sentido, acercarnos a la literatura de países que ocupan una pequeña parte de la oferta editorial en nuestro país es una muy buena manera de ampliar horizontes en todos los sentidos. Todo este prólogo para confesar que hasta Navegantes del tiempo no había leído, que recuerde, ningún texto escrito por un autor islandés. Mea culpa.

Sjón o Sigurjón Birgir Sigurdsson (Reikiavik, 1962) es el responsable de esta novela original en la que mito y realidad conviven a bordo de un carguero, el M/S Elisabet Jung-Olsen que parte desde Copenhague con rumbo hacia Turquía para llevar allí pasta de cartón. Como invitado por el naviero propietario, el señor Jung-Olsen, nuestro protagonista y narrador Vladimir Haraldsson se embarca (nunca mejor dicho) en una travesía que cambiará su percepción del mundo y la realidad.

La tripulación del barco mercante no es precisamente corriente. Entre ellos se encuentra Céneo, el lápita que acompañó a Jasón y los argonautas en su misión para recobrar el famoso vellocino de oro y que Jasón recuperase su trono. Como segundo oficial de a bordo, Céneo contará esta historia a sus compañeros de travesía, noche tras noche. Haraldsson escuchará con detalle la llegada a Lemnos, el encuentro de los argonautas con Hipsípila (la de hermosos ojos) y las mujeres de la isla, pero también la triste historia de la doncella Cenis, violada por Poseidón y transformada en hombre.

Cada vez más interesado por el mito viviente y por la propia actividad del barco (los negocios que se trae entre manos la mujer del mayordomo, el accidente en la fábrica de cartón que observan desde cubierta…) Haraldsson se rinde a los encantos de este tiempo detenido sobre el mar y se deja arrastrar por las historias reales y míticas. Porque tal y como él mismo concluye al final de su aventura: “¿De qué sirven los viajes si no nos sirven para madurar?”.

Navegantes del tiempo entretiene, divierte, está bien contada, con el ritmo adecuado, dosificando mito y realidad, tiempo circular y tiempo lineal. Una narración que es una travesía de lo más agradable y que deja abierta la posibilidad de que los dioses antiguos se encuentren entre nosotros, los mortales. Busquemos pues a Jasón o a Céneo entre las caras tristes de los lunes en el metro o en la cola del cine un domingo. Puede ser que estén ahí. Puede.

Con esta novela, Sjón obtuvo el premio a la mejor novela islandesa en el año 2005. También ha escrito poemas y cuentos para niños, así como las letras de algunas de las canciones de Björk.

Nórdica también ha publicado Maravillas del crepúsculo y El zorro ártico dentro de su colección Letras Nórdicas.