Cuando uno es músico se pasa la vida tratando de explicar en palabras el estilo que hace. Sin embargo, uno acaba hasta los cojones de etiquetar notas que en realidad no le suenan a ningún otro grupo. Es difícil innovar, pero cuando lo consigues te sientes orgulloso. Y es cuando más te putean, pues te piden etiquetas. Incluso si dices «es difícil definirnos, somos diferentes», ya estás etiquetándote. Bueno, pues ORBS decidió pasar de etiquetas, y ante la necesidad de los críticos dijeron «tocamos pop». (Modo crítico-necesitado-de-etiquetas ON): ORBS es lo más parecido a The Mars Volta + The Felix Culpa (OFF). No es muy pop la verdad. Pero estos jóvenes decidieron pegarle una patada a esto de las etiquetas. Y se quedaron tan a gusto. No os fieis de Lastfm, pues los asocia a Animals as leaders y Genghis Tron. Una meada fuera de tiesto. En definitiva, fuera etiquetas. Meteros en Youtube y escuchad a partir de ahora «Megaloblastic Madness»:

Asleep next to science es el paradigma de «primer álbum» que todo grupo busca. HACER LO QUE QUIERES, LO QUE TE GUSTA Y QUE TE ESCUCHEN. Ojo: no es un grupo para escuchar mientras curras (lo he intentado, imposible). A partir de aquí relájate, estírate, cierra los ojos y escucha cada detalle. Cuando parece que todo está inventado salen estos jóvenes de la nada y rompen la fórmula de los 4 minutos y ya tengo single.

Venga, voy a empezar a masturbarme: Sorprende lo bien combinada que está la música con la interpretación vocal propuesta por Fisher. Hay puntos en los temas que las melodías de guitarra se funden con las letras para formar un pantone muy bien definido. Se pueden leer y distinguir las diferentes notas que conforman una melodía heterogénea. Asimismo, los riffs de piano barrocos con sonido de clavecín dan una nota de color 8-bit, que pueden recordar al nintendo-core que ahora está en vogue. A nivel de ritmos, los amantes de odd-rhythms y rupturas de tempo quedarán deleitados. En pocos casos nos encontramos con bombos a negras. La cadencia desestructurada y rota no permiten que nos acostumbremos a una dinámica. Lo que decía, hay que prestar atención, como con el buen vino.

Lo más divertido está en que en los 14 minutos que puede durar un tema no llegas al punto de «Tetragrammaton» de The Mars Volta, que te aburres al minuto 3, pues no se abusa de sonidos raritos y transiciones innecesarias. Van todo el rato al grano. Te hace estar atento todo el rato.

Lo mejor de todo está por venir: esta primavera sacan nuevo disco. Estaremos atentos a novedades y os informaremos. De momento habrá que conformarse con los 9 temas que tiene la banda. Para más info:

www.facebook.com/orbsband